miércoles, 6 de julio de 2011

Roger Subirana - The Dark Symphony

Tal vez...



Tal vez no sea tristeza. Tal vez
sólo sea desidia, pereza,
o alguien incapaz
de ver cuanto le rodea.

Tal vez no lo merezca
y, probablemente,
lo llore cuando se pierda. Tal vez
me esté pesando
este reloj cansado
de dar horas muertas.

lunes, 7 de marzo de 2011

Otra vida




En otra vida yo no tendría esta losa sobre mí.
En otra vida sabría tocar las cuerdas de tu alma
y arrancarte el sonido vibrante de tu voz
hecha apenas un susurro
en la madrugada.
En otra vida yo sabría mirarte
y detenerte en el tiempo, y contemplar
la luz de tu mirada.
Pero no creo en otra vida.
Sólo tengo esta, llena de horas malgastadas
que no supieron enseñarme tu camino,
tu canción, tu casa.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Jugar a ser niño

Jugar a ser un niño.
Levantarme cada mañana
esperando la nueva aventura,
correr hasta quedar sin aliento,
saltar
más alto, más lejos, llegar
hasta aquella rama, a ver si te atreves
a coger una rana...
Jugar a ser niño.
Jugar por jugar y no por vencer,
compartir chuches, invitar
a caramelos,
montar con cuatro piedras
los muros de nuestro castillo
y defenderlo
de los de la calle de al lado...
Jugar a ser un niño.
Soñar sin límites, volar
en cada sueño,
reir y vivir con cada cuento.
Jugar a ser niño.
Vivir.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Otoño

Vuelve el Otoño, vuelve la vida.
Regresan las tardes grises,
las miradas perdidas a través de una ventana
contemplando
la lluvia que cae como lágrimas cristalinas.
Vuelve el Otoño, vuelve la vida.
Regresan las noches frías,
resguardado bajo la cálida manta,
al abrigo de un fuego sin chispa,
ni llama,
ni alegría,
sin el silencio roto de la leña partida.
Vuelve el Otoño, vuelve la vida.

domingo, 19 de septiembre de 2010

INVICTUS

Fuera de la noche que me cubre,
Negra como el abismo de polo a polo,
Agradezco a cualquier dios que pudiera existir
Por mi alma inconquistable.
En las feroces garras de las circunstancias
Ni me he lamentado ni he dado gritos.
Bajo los golpes del azar
Mi cabeza sangra, pero no se inclina.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
Es inminente el Horror de la sombra,
Y sin embargo la amenaza de los años
Me encuentra y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
Cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma.

William Ernest Henley